Un reciente estudio pone de relieve que aumentar la cantidad de mujeres en posiciones políticas no garantiza una verdadera igualdad, a menos que se acompañe de una agenda de género sólida. Esto es lo que sostienen el internacionalista peruano Farid Kahhat y la politóloga Ana Lucía Mosquera en su obra 'Mujeres y política', publicada por Planeta.
La publicación, que comprende una serie de ensayos, reflexiona sobre las maneras de frenar el retroceso en los derechos de las mujeres en Perú, donde en la actual contienda presidencial solo hay cuatro mujeres entre los 36 candidatos. Según Kahhat y Mosquera, las disparidades de género son parte de un sistema estructural que requiere la colaboración masculina para ser abordadas efectivamente.
El libro también resalta la importancia de incluir la perspectiva masculina en el debate sobre igualdad de género. Esto no significa eclipsar las voces femeninas, sino enriquecer la discusión. Los autores enfatizan que un enfoque feminista interseccional es esencial para entender las diversas dimensiones de la desigualdad, que van más allá del género e involucran raza, lengua y orientación sexual. Asimismo, advierten que la simple presencia femenina en política no garantiza cambios significativos en pro de la igualdad, y citan ejemplos de retrocesos en derechos impulsados por mujeres en cargos de poder, como la eliminación de políticas inclusivas y la restricción del aborto terapéutico.
Finalmente, Kahhat enfatiza que sin una agenda de género clara, la distinción entre hombres y mujeres en el ámbito político se vuelve irrelevante. El desafío radica en garantizar que las mujeres en posiciones de poder actúen como agentes de cambio en lugar de perpetuadoras de desigualdades.



