Las estaciones de servicio del país experimentarán un incremento en los precios de los combustibles, motivado por la reciente escalada en el precio internacional del petróleo debido a la guerra en Medio Oriente. Este aumento generará un impacto directo en los costos de la nafta y el gasoil, en un contexto caracterizado por la fuerte volatilidad de los mercados energéticos a nivel global.
El precio del barril de crudo ha superado nuevamente los 100 dólares, impulsado por las tensiones geopolíticas y las preocupaciones sobre el suministro energético a nivel mundial. A pesar de esta situación, una fuente de YPF había asegurado previamente que no se trasladará esta volatilidad al consumidor. Horacio Marín, CEO de la compañía, se pronunció en redes sociales reafirmando el compromiso de la empresa de evitar cambios bruscos en los precios de los combustibles.
A partir del 9 de marzo, se prevé una suba moderada en las naftas, con la nafta súper pasando de $1.717 a aproximadamente $1.777 por litro, mientras que la nafta premium aumentará de $1.881 a cerca de $1.947, lo que representa un incremento promedio del 3,5%. En el caso del diésel, el gasoil común subirá aproximadamente de $1.768 a $1.856, y el gasoil euro ascenderá de $1.966 a alrededor de $2.064 por litro, con un aumento cercano al 5%. Este escenario trae consigo tanto beneficios como desventajas para el país, dado que podría generar ingresos adicionales por exportaciones, pero también se anticipa un impacto negativo en la inflación local.



