Los precios del aluminio han alcanzado su mayor valor en cuatro años, impulsados por el temor a una reducción en la oferta global. Esta alza ocurre en un contexto donde la demanda se ve afectada por la fortaleza del dólar, pero los temores derivados del conflicto en Medio Oriente han tomado protagonismo en el mercado.

La escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán ha interrumpido significativamente el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, una ruta clave en el golfo Pérsico que es responsable de aproximadamente el 9% de la producción mundial de aluminio. Esta situación ha llevado a los analistas a prever un posible desabastecimiento en el mercado internacional, lo que ha repercutido en los precios del metal.

En la Bolsa de Metales de Londres, el aluminio de referencia para tres meses alcanzó los u$s3.544 por tonelada, su nivel más alto desde marzo de 2022. Aunque en el inicio de la sesión se registró una ligera caída a u$s3.383, los expertos advierten que la prolongación del conflicto podría elevar el precio del aluminio por encima de los u$s4.000 por tonelada. Otros metales, como el cobre y el níquel, también sufrieron caídas en sus precios, reflejando la incertidumbre del mercado.