El piloto español de Fórmula 1, Carlos Sainz, quien concluyó en el decimoquinto lugar en el Gran Premio de Australia, expresó su frustración por los inconvenientes técnicos que afectaron su rendimiento. Según Sainz, las fallas en el actuador del sistema de aerodinámica activa provocaron que diera "30 vueltas a paso de tortuga", lo que impidió que el coche estuviera en condiciones de sumar puntos.
"La falta de carga aerodinámica es una constante debido a este problema. Me quedé sin ala delantera y eso complicó mi desempeño. Tras varias vueltas lentas, decidimos cambiar el ala delantera para intentar aprender más sobre el balance del coche y el rendimiento de los neumáticos 'soft' en las últimas vueltas", comentó el piloto a un medio especializado.
Sainz, que ha lidiado con esta situación desde la pretemporada, relató que comenzaron la carrera con una buena salida, llegando a estar en la duodécima posición. Sin embargo, pronto se presentó un nuevo inconveniente de fiabilidad con el ala delantera, un problema que ya venían arrastrando desde el Gran Premio de Baréin. "El coche no está en condiciones de luchar por puntos. Si hubiésemos sumado, habría sido por los problemas de otros competidores", concluyó, añadiendo que ha tenido poco tiempo en pista para familiarizarse con la reglamentación actual y que deben trabajar para mejorar en varios aspectos, incluidos el peso y la aerodinámica.
Además, Sainz reflexionó sobre su pelea en pista con el argentino Franco Colapinto, destacando que los movimientos tardíos complican los adelantamientos, en un año donde la aerodinámica abierta ha presentado nuevos desafíos. "Es crucial adaptarse rápidamente, ya que cualquier cambio repentino en la dirección puede llevar a perder carga aerodinámica", finalizó el piloto.



