La convocatoria del Servicio Rural y Urbano Marginal de Salud (Serums) 2026-1 quedó bajo cuestionamientos por denuncias sobre el presunto uso irregular de certificados de discapacidad para obtener una bonificación del 15% en el puntaje final. El beneficio está previsto para reducir brechas de acceso, pero su utilización indebida podría afectar el orden de mérito y la transparencia del proceso.
La competencia reúne a cerca de 40 mil postulantes que buscan acceder a una de las 7.489 plazas remuneradas o 12.604 no remuneradas disponibles. En ese contexto, cada punto puede resultar determinante para la asignación de las vacantes, por lo que cualquier ventaja obtenida fuera de los requisitos establecidos podría perjudicar a quienes participan cumpliendo las condiciones previstas.
Las denuncias se concentran en Tarapoto y apuntan a médicos egresados de la Universidad Nacional de San Martín que habrían tramitado carnets de discapacidad sin presentar condiciones compatibles. El señalamiento está vinculado con el acceso a la bonificación del 15% sobre el resultado final de la evaluación, una situación que generó preocupación entre los participantes por su posible impacto en la competencia y en la conformación del orden de mérito.



