El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, mantuvo este domingo una reunión con el presidente Masud Pezeshkian, centrada en cuestiones militares, económicas y en la situación de la guerra. El encuentro se produjo mientras circulan desde hace semanas versiones que sostienen que Jamenei se encuentra en estado crítico desde el bombardeo israelí del 28 de febrero, en el que murió su padre, Alí Jamenei, junto con otros integrantes de su familia en su complejo de Teherán.

Una de las pocas declaraciones públicas sobre el estado de salud del líder iraní fue realizada por el embajador de Irán en Chipre, Alireza Salarian. En una entrevista publicada el 11 de marzo, el diplomático afirmó: “Sé que resultó herido en el ataque y que se encuentra en el hospital”.

La radiotelevisión oficial iraní informó que Jamenei y Pezeshkian intercambiaron “opiniones en detalle sobre los problemas y desafíos del país, especialmente sobre la satisfacción de las necesidades básicas de la población”, además de analizar “la situación actual de la guerra y su futuro”. También abordaron los avances militares, las medidas para garantizar los recursos y administrar los gastos en riales, divisas y energía, y la interacción económica con el extranjero. La información oficial no brindó detalles adicionales sobre el estado de salud del líder supremo.