El brote de ébola más grave registrado en la República Democrática del Congo provocó hasta el momento 1.887 muertes y 4.120 casos confirmados, de acuerdo con el último balance del Instituto de Salud Pública del país. En comparación con la estimación difundida el viernes, el registro suma alrededor de 40 fallecimientos y un centenar de nuevos casos.

La epidemia fue declarada el 15 de mayo y tiene su epicentro en la provincia de Ituri, en el norte del país. La zona está afectada por ataques de milicias que forzaron el desplazamiento de parte de la población y complicaron las tareas de los equipos médicos encargados de contener la transmisión.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el brote “se está intensificando, con transmisión sostenida y un aumento continuo de los casos y las muertes notificadas”. Su director, Tedros Adhanom Ghebreyesus, también reclamó una respuesta “urgente” y “masiva” para hacer frente a la situación.

Según el Instituto de Salud Pública, la enfermedad continúa presente en las cinco provincias afectadas: Alto Uélé, Ituri, Kivu Norte, Kivu Sur y Tshopo. En total, 51 zonas sanitarias fueron alcanzadas por el virus. El brote corresponde a la cepa Bundibugyo, para la que todavía no existe una vacuna aprobada.