Lisboa, 8 de marzo (Redacción Medios Digitales). Este domingo, miles de mujeres salieron a las calles de Lisboa para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, mostrando su firme postura con consignas como 'No somos histéricas, somos históricas' y 'Rebelde y en la calle, no recatada y en casa'. La manifestación, que también abordó el creciente ascenso de la ultraderecha en el país, congregó a cientos de personas que marcharon desde la plaza Marquês de Pombal hasta la plaza de Restauradores, atravesando la emblemática Avenida Liberdade.

Durante la movilización, muchas participantes lucieron pañuelos verdes como símbolo de la defensa del derecho al aborto, al tiempo que se escucharon lemas que clamaban por la igualdad y contra el machismo, el racismo y la homofobia. Bianca Matos, una brasileña residente en Portugal desde hace cinco años, destacó la necesidad de continuar la lucha por los derechos de las mujeres, advirtiendo sobre las consecuencias de un Gobierno conservador y el auge de la extrema derecha, que ha llevado a las mujeres a ser las más perjudicadas por diversas políticas públicas.

Las jóvenes Beatriz Realinho y Beatriz Mendes también se unieron a la protesta, enfatizando que el 8 de marzo es un día crucial para evidenciar la lucha por los derechos. Mendes hizo hincapié en que, a pesar de que la legislación portuguesa reconoce el derecho al aborto, su acceso es limitado en la práctica, obligando a muchas mujeres a viajar a otras localidades o incluso a España para poder interrumpir un embarazo. Además de Lisboa, se llevaron a cabo manifestaciones en ciudades como Coimbra, Oporto y Braga, reafirmando la importancia del movimiento en todo el territorio nacional.