La reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos, que derogó los aranceles impuestos por el expresidente Donald Trump, podría generar serias implicancias para el comercio internacional y, en particular, para el acuerdo firmado entre Argentina y EE. UU. Este fallo, considerado crucial por su impacto en la economía global, ha dejado en un estado de incertidumbre las relaciones comerciales entre ambos países.

Con una votación de 6 a 3, el tribunal determinó que los aranceles aplicados bajo el concepto de "Liberation Day" carecían de una base legal adecuada, ya que la normativa que los sustentaba, la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA), no contempla la imposición de impuestos, una potestad exclusiva del Congreso. Esta situación genera un nuevo panorama en las negociaciones comerciales y pone en jaque la estrategia de Trump, que había utilizado los aranceles como herramienta clave en su política económica.

La Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) calificó el fallo como "histórico", subrayando su efecto devastador en la política comercial estadounidense y advirtiendo que reabre un panorama incierto para el comercio internacional. En el marco del acuerdo "Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos" (ARTI), firmado por ambos países, Argentina había logrado un compromiso de reducción arancelaria, pero con la anulación de los gravámenes, el futuro de esas negociaciones se torna incierto y podría significar un retroceso significativo para la economía nacional.