El clima en la Cámara de Diputados fue tenso tras la aprobación de la reforma laboral, un momento que dejó claro el desorden en la oposición. Karina Milei, Manuel Adorni y Diego Santilli fueron algunos de los funcionarios que se retiraron del recinto, donde la votación se produjo sin grandes sorpresas. Santilli, en particular, se acercó a algunos diputados de provincias, marcando la importancia de los bloques regionales en las decisiones legislativas, a pesar de no intercambiar saludos con representantes del PRO o La Libertad Avanza.

La dinámica en el Congreso parece estar cambiando, ya que los bloques que responden a gobernadores tienen un peso significativo en las votaciones, superando la influencia de los partidos tradicionales. Por ejemplo, Provincias Unidas y el bloque de Innovación Federal, que garantizó el quórum al Gobierno, evidencian cómo los intereses provinciales priman en este nuevo escenario político. La reforma laboral fue un triunfo claro, aunque hubo momentos de incertidumbre, especialmente en lo que respecta al estatuto del periodista, que se aprobó con un margen ajustado.

De cara al futuro, los diputados de La Libertad Avanza han identificado dos temas prioritarios que dominarán la agenda: la seguridad y la educación. Se anticipa que la reforma del Código Penal y un proyecto de financiamiento universitario alineado con las metas oficiales estarán en el centro del debate. Sin embargo, la oposición enfrenta un desafío considerable, ya que su fragmentación y falta de coordinación han debilitado su capacidad de respuesta, lo que ha llevado a la desesperanza entre sus integrantes, quienes reconocen que la cohesión es clave para hacer frente al avance del oficialismo.