Este viernes, el Senado aprobó la reforma laboral, marcando un triunfo significativo para el Gobierno en el ámbito legislativo. La iniciativa logró reunir 42 votos a favor, 28 en contra y dos abstenciones, lo que la deja lista para ser promulgada por el Poder Ejecutivo y convertirse en ley formalmente.
La votación se llevó a cabo al cierre del período de sesiones extraordinarias, evidenciando la capacidad del oficialismo para mantener el apoyo tanto de su bloque como de sus aliados. El número de votos a favor se mantuvo constante en comparación con ocasiones anteriores, lo que facilitó la aprobación sin complicaciones.
Por el lado de la oposición, se registraron 28 votos en contra. Los senadores de Santa Cruz, José María Carambia y Natalia Gadano, decidieron abstenerse. A pesar de haber manifestado sus dudas respecto a la propuesta, optaron por no sumarse al rechazo. Con la aprobación en la Cámara alta, el siguiente paso para el Gobierno es llevar a cabo el proceso administrativo de promulgación y su posterior publicación en el Boletín Oficial para que la nueva legislación entre en vigencia.



