En un claro intento por marcar la agenda política en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, La Libertad Avanza (LLA) ha anunciado su intención de presentar un proyecto en la Legislatura porteña para eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), alineándose con la reforma electoral que su líder, Javier Milei, envió al Congreso nacional. Esta propuesta, sin embargo, ha encontrado una fuerte oposición tanto en el PRO como en el peronismo, quienes han dejado en claro que no respaldarán la iniciativa. Además, los libertarios están trabajando de la mano con el macrismo para promover el régimen de Ficha Limpia, buscando así un cambio radical en el panorama político local.
La propuesta de La Libertad Avanza se enmarca en un contexto de búsqueda de eficiencia en el uso de recursos públicos, ya que desde el partido argumentan que la eliminación de las PASO podría generar un ahorro de aproximadamente $34.000 millones. Pilar Ramírez, jefa de bloque de LLA en la Legislatura, ha enfatizado que los partidos deberían resolver sus disputas internas sin recurrir a financiamiento estatal. “Los porteños no queremos seguir pagando los caprichos de la política”, manifestó la legisladora Marina Kienast, reflejando el sentimiento de muchos votantes que ven en las PASO un gasto innecesario.
Sin embargo, la eliminación de las primarias no solo se reduce a una cuestión de ahorro fiscal. Muchos actores políticos consideran que las PASO son una herramienta vital para el ordenamiento político, ya que permiten a los ciudadanos decidir quiénes serán los candidatos que representen a cada partido. Este mecanismo otorga un poder significativo a los votantes, quienes pueden zanjar diferencias internas dentro de las fuerzas políticas y elegir entre distintas propuestas antes de llegar a la elección general.
La ausencia de PASO podría dificultar la formación de alianzas políticas, dejando en manos de unos pocos la posibilidad de decidir quién se suma a una coalición mayor. En el caso de La Libertad Avanza, los hermanos Milei parecen tener el control absoluto sin necesidad de primarias, mientras que en el PRO, que atraviesa un momento de debilidad, las PASO se vuelven más relevantes que nunca. La historia reciente muestra que el macrismo utilizó las primarias como un mecanismo fundamental para definir liderazgos, especialmente en su alianza con la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica.
Actualmente, el PRO se encuentra en la búsqueda de estrategias para contrarrestar la influencia de La Libertad Avanza. En este sentido, el radical Daniel Angelici ha asumido un papel protagónico, intentando unir a las fuerzas del centro y tejer lazos tanto dentro de su partido como con la Coalición Cívica, aunque encuentra resistencia debido a las tensiones históricas entre Elisa Carrió y Angelici. La figura del ex presidente de Boca Juniors ha emergido como un posible asesor no oficial del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien está considerando una reconstrucción de la antigua alianza como una estrategia alternativa para enfrentar los desafíos que plantea la avanzada libertaria.
La situación en la Ciudad de Buenos Aires es un reflejo de tensiones políticas más amplias en el país, donde las luchas internas entre los partidos tradicionales se intensifican frente a un fenómeno emergente como el de La Libertad Avanza. La propuesta de eliminar las PASO podría ser vista no solo como un intento de optimizar recursos, sino también como un movimiento estratégico para consolidar el poder dentro de un contexto político cambiante. A medida que se avecinan las elecciones, la capacidad de los partidos tradicionales para adaptarse y responder a estos desafíos será crucial para su supervivencia política.
En conclusión, la discusión sobre las PASO en CABA no es solo una cuestión técnica, sino un verdadero campo de batalla ideológico y estratégico que definirá el futuro político de la ciudad y, potencialmente, del país. La resistencia del PRO y el peronismo ante la propuesta de La Libertad Avanza pone de manifiesto la complejidad de las dinámicas políticas actuales, donde las alianzas y las estrategias electorales se vuelven cada vez más críticas para el éxito electoral.

