El Gobierno argentino se encuentra en la recta final de su reforma laboral en el Senado, buscando su aprobación antes del discurso inaugural de sesiones de Javier Milei. Este avance se produce tras la reciente aprobación del Régimen Penal Juvenil, que disminuye la edad de imputabilidad a 14 años. La jornada legislativa se desarrolla con una fuerte presencia policial, en respuesta a las movilizaciones en contra de la reforma.

El panorama es optimista para el oficialismo, ya que el 12 de febrero el Senado había otorgado media sanción al proyecto con 42 votos a favor y 30 en contra. Después de que la Cámara de Diputados modificara el texto original eliminando un artículo que sancionaba con descuentos a los trabajadores que solicitaban licencia por enfermedad, el proyecto regresa al Senado para su consideración final.

Las críticas de la oposición, en particular del peronismo, se centran en el Fondo de Asistencia Laboral, al que acusan de ser un "subsidio al despido". Además, cuestionan la eliminación de la ley de Teletrabajo y la falta de reemplazos para los estatutos existentes. La movilización de la CGT hacia los tribunales, programada para el próximo lunes, pone de manifiesto la expectativa de una resistencia judicial ante los cambios propuestos, mientras que la tensión en la Cámara alta se intensifica con enfrentamientos verbales entre senadores de diferentes bloques.