El consumo masivo en Argentina sigue en declive, registrando en marzo una caída del 5,1% en comparación con el mismo mes del año anterior, lo que marca la contracción más significativa en un período de 14 meses. Según datos de la consultora Scentia, en el primer trimestre de 2025, el consumo acumuló una baja del 3,1%. Esta tendencia refleja una preocupante situación económica que se agrava con el tiempo y que afecta a diversos sectores del mercado.
A pesar de la caída general, se observó un ligero repunte en las ventas de supermercados, mayoristas y autoservicios, con un aumento del 6,1% en el balance mensual. Este crecimiento, aunque positivo, contrasta con el desempeño general del consumo masivo. En el último año, los canales más afectados han sido los mayoristas, que vieron caer sus ventas un 8,8%, seguido por los supermercados con un retroceso del 7% y los autoservicios independientes, que sufrieron una disminución del 5,1%. Sin embargo, al observar el comportamiento en el primer trimestre, la caída se moderó a 4,5%, 5,4% y 4,4% respectivamente en estos canales.
Dentro de los supermercados, el desempeño de ciertos rubros ha sido particularmente alarmante. Los productos perecederos sufrieron una caída del 10,6%, mientras que las bebidas sin alcohol disminuyeron en un 10,4%, y las bebidas alcohólicas un 8,5%. El rubro de alimentos también mostró una baja significativa del 5,3%. Por otro lado, en los autoservicios independientes, los productos perecederos se desplomaron un 14,4% y las bebidas sin alcohol un 9,8%. A pesar de esto, el rubro de alimentos en este canal logró registrar una leve variación positiva, con un crecimiento cercano al 1%.
En contraste con estos descensos, el comercio electrónico se ha destacado como el único canal en crecimiento, con un incremento del 34,3% en sus ventas. Este fenómeno se debe a un cambio en los patrones de consumo de los argentinos, que han comenzado a optar por las compras en línea. Sin embargo, es importante señalar que el e-commerce aún representa una fracción pequeña del total de las ventas, lo que significa que no puede compensar las pérdidas que experimentan los canales más tradicionales.
Analizando los datos de marzo, se puede observar que la caída del consumo masivo se ubicó en un 89%, tomando como referencia enero de 2023. Esta cifra refleja una disminución de 22 puntos porcentuales en comparación con diciembre del año pasado, justo cuando Javier Milei asumió la presidencia. Esta caída en el consumo está estrechamente ligada a la pérdida del poder adquisitivo de los argentinos.
Los salarios registrados, que incluyen tanto el sector público como el privado, han visto una disminución real del 4,33% entre septiembre y febrero, de acuerdo con los cálculos basados en datos oficiales del INDEC. Esta situación se ha acentuado desde la llegada de Milei al poder, con una caída acumulada del 8,87%. Especialmente preocupante es la situación de los trabajadores del sector público, que han sufrido una pérdida del 18,35%, mientras que los del sector privado han retrocedido un 3,54%. Estos factores son determinantes para entender la crítica situación del consumo masivo en el país.



