En los últimos tiempos, la Conferencia Episcopal Argentina ha manifestado su preocupación por el notable aumento en la solicitud de asistencia social entre personas de clase media baja. El presidente de esta institución, Marcelo Colombo, destacó que cada vez más ciudadanos recurren a Cáritas en busca de ayuda, una situación que refleja el deterioro de las condiciones socioeconómicas en el país. Según sus declaraciones, "hay gente de clase media baja que viene a pedir a Cáritas", lo que evidencia un cambio en la dinámica de quienes tradicionalmente solicitaban apoyo social.
Colombo también expresó su inquietud ante el incremento de la indigencia y el alarmante crecimiento de personas en situación de calle. En su análisis, planteó que muchos de los actuales solicitantes de ayuda eran, en un pasado no muy lejano, quienes contribuían a las actividades de Cáritas, lo que resalta un ciclo de vulnerabilidad que se ha expandido hacia sectores que anteriormente se consideraban estables. Este cambio de panorama social exige una urgente atención y un compromiso renovado tanto de la Iglesia como del Estado para mitigar las consecuencias de esta crisis.
En cuanto a la relación entre la Iglesia y el Gobierno, Colombo aclaró que su intención no es posicionarse como una oposición política, sino más bien ser una voz que visibiliza las necesidades de los sectores más empobrecidos. En este sentido, enfatizó la importancia de un mayor "acompañamiento de la vulnerabilidad" por parte de las autoridades gubernamentales, lo que sugiere que la colaboración interinstitucional es fundamental para abordar las causas de este fenómeno.
En un contexto más amplio, la Conferencia Episcopal había enviado previamente una carta al ministro de Salud, Mario Lugones, en la que denunciaba la falta de aportes estatales para el apoyo a personas con discapacidad. Este reclamo se origina en una crisis económica que ha golpeado a estas comunidades, impidiendo que reciban la atención adecuada que necesitan. La carta subrayaba el impacto devastador que el retraso en los aportes tiene sobre aspectos esenciales como la alimentación y la atención médica, poniendo en riesgo la calidad de vida de estas personas vulnerables.
Recientemente, Marcelo Colombo se reunió con varios intendentes del conurbano bonaerense y funcionarios del gobierno de Axel Kicillof para discutir el deterioro social y económico que enfrenta el país. Durante este encuentro, se alertó sobre una "aceleración de la crisis" en los últimos dos meses y se destacó el aumento en la demanda de alimentos en parroquias y municipios. La reunión contó con la participación de figuras relevantes, como los intendentes Fernando Espinoza y Mariel Fernández, así como el ministro Gabriel Katopodis.
Las conclusiones de esta reunión fueron contundentes. Según fuentes que estuvieron presentes, el diagnóstico de la situación social fue calificado como "crudo", encendiendo alarmas sobre el impacto que el ajuste económico está teniendo en la población. Katopodis, en sus declaraciones posteriores, mencionó que las familias están enfrentando un “mega endeudamiento”, así como un incremento de la violencia intrafamiliar y la incertidumbre laboral, lo que refleja una compleja realidad que exige una respuesta inmediata y eficaz del Estado y la sociedad en su conjunto.



