Las expensas han comenzado a mostrar signos de desaceleración, un fenómeno que hace pocos meses parecía improbable, pero que hoy se ha vuelto una realidad para millones de hogares argentinos. A pesar de que los montos continúan siendo elevados, distintos estudios indican que los incrementos han perdido ímpetu durante los primeros meses de 2026, lo que sugiere un posible camino hacia una mayor estabilidad en el contexto de los consorcios. Esta situación se presenta como un alivio ante el inminente invierno, un período que históricamente ha traído consigo un aumento en los gastos de mantenimiento y servicios.
El año 2025 estuvo caracterizado por aumentos drásticos en las expensas, los cuales fueron impulsados por la inflación, las paritarias de los encargados, el incremento en las tarifas de servicios públicos y los altos costos de mantenimiento. Sin embargo, con una economía que parece estar tomando un rumbo más estable, administradores y propietarios de unidades empiezan a vislumbrar un panorama diferente, aunque la cautela sigue siendo la consigna ante la posibilidad de nuevos ajustes invernales. La combinación de estos factores ha llevado a un cambio en la dinámica habitual de los gastos, permitiendo que se frenen los incrementos que antes parecían inevitables.
Un estudio realizado por Octopus Proptech, que abarcó más de 150.000 hogares, reveló que en abril de 2026 la expensa promedio por unidad en Argentina alcanzó los $257.650, experimentando una reducción del 0,80% respecto al mes anterior. Este descenso se convierte en la segunda caída mensual consecutiva, lo que comienza a generar expectativas positivas entre los consorcistas. Además, el informe destaca que en los primeros cuatro meses de este año, las expensas solo aumentaron un 1,33%, muy por debajo del 37,97% registrado durante todo el año anterior, marcando un cambio notable en la tendencia de gastos.
Dentro de la estructura de costos de los consorcios, cuatro áreas representan más del 75% del gasto total: salarios y cargas sociales, mantenimiento de las áreas comunes, abonos de servicios y servicios públicos. Según Nicolás Baccigalupo, CEO de Octopus Proptech, este cambio en la dinámica de las expensas indica que han dejado de seguir a la inflación de manera tan agresiva, lo que se traduce en una etapa de mayor estabilidad. Baccigalupo también subrayó que la desaceleración se debe a una disminución en la presión inflacionaria sobre los costos operativos y los servicios, lo que permite vislumbrar algunos indicios positivos en la organización de precios.
Por su parte, otro informe elaborado por Octavo Piso, que abarcó más de 200.000 usuarios, también constató una desaceleración significativa en el primer trimestre del año. Entre enero y marzo, las expensas en edificios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) apenas aumentaron un 0,34%, mientras que el incremento en la provincia de Buenos Aires fue de 1,46%, y en los barrios cerrados de esta provincia, la suba alcanzó el 2,69%. Estas cifras se sitúan notablemente por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumulado del trimestre, que fue del 9,4% según datos del Indec.
El fundador de Octavo Piso, Diego Espada, apuntó que esta tendencia de desaceleración se debe a un inicio de año con menor presión sobre los componentes principales del gasto. Espada explicó que la estabilidad observada en las expensas es, en parte, consecuencia de la reducción de tensiones en salarios, tarifas de servicios públicos y costos de mantenimiento. Sin embargo, el fundador también advirtió que esta estabilidad podría ser efímera, ya que se anticipa una reactivación de ajustes en los próximos meses, impulsada principalmente por las actualizaciones salariales del personal de los edificios.
Con la llegada del invierno y la posibilidad de un aumento en los gastos de calefacción y mantenimiento, la situación de las expensas seguirá siendo un tema clave de seguimiento. Las expectativas de los consorcios y sus propietarios estarán centradas en cómo se desarrollará el escenario económico en el corto plazo y si las señales de estabilidad observadas en el primer trimestre pueden sostenerse ante nuevos ajustes y la inflación latente que sigue afectando a la economía argentina. Lo que está claro es que, en un contexto donde cada peso cuenta, la contención de las expensas se convierte en una prioridad para muchos hogares que enfrentan un panorama económico desafiante.



