Un incremento salarial de aproximadamente $3 millones (USD 2,600) que recibió el presidente Gabriel Boric ha desatado una ola de críticas tanto de parlamentarios de la oposición como de algunos miembros del oficialismo. Este aumento, que se vincula con la consecución de metas en áreas de gestión sustentable y enfoque de género, se hará efectivo de manera trimestral durante 2025, elevando su salario bruto de $7 a $10 millones (USD 8,680).
Los opositores han calificado el aumento como "escandaloso" e "indignante", especialmente a raíz del reciente Informe de Finanzas Públicas que señala un déficit estructural del 3,55% del Producto Interno Bruto (PIB) para el próximo año. La diputada Valentina Becerra (PR) cuestionó la falta de resultados tangibles que respalden dicho incremento, mientras que Francisco Orrego (RN) lo consideró un insulto para las familias chilenas que enfrentan una dura crisis económica.
A pesar de las críticas, algunos miembros del gobierno defendieron el bono, aclarando que se trata de un beneficio aplicable a todos los funcionarios públicos que cumplen con ciertos objetivos, sin depender de la administración actual. La ministra de Obras Públicas, Jessica López, subrayó que este sistema está establecido desde hace décadas y no es exclusivo del actual gobierno, mientras que Giorgio Jackson, exministro y cercano a Boric, denunció que se está generando desinformación en torno a este tema.



