Argentina ha alcanzado un superávit comercial de 1.987 millones de dólares en el primer mes del año, superando ampliamente las proyecciones del mercado. Este resultado se debe a un aumento en las exportaciones de trigo y productos industriales, combinado con una nueva disminución en las importaciones, especialmente en bienes de capital y de consumo. Este último descenso se debe al elevado stock remanente tras el aumento de compras previo a las elecciones legislativas.
Un análisis de la consultora Max Capital indica que la reducción en las importaciones es parte de un proceso de normalización que sigue al adelanto de compras antes de las elecciones, y que probablemente refleja una actividad económica debilitada. En términos interanuales, los bienes de capital han disminuido un 14%, mientras que los bienes de consumo han mostrado un leve incremento del 6%, aunque significativamente por debajo de los niveles anteriores.
La consultora LCG señaló que el exceso de stock en un contexto de inestabilidad cambiaria y un crecimiento económico nulo desde abril son factores determinantes en esta caída de compras. Además, las perspectivas para los próximos meses no son alentadoras, ya que se espera un crecimiento moderado de las importaciones vinculado a la debilidad de la actividad económica. En este sentido, el informe también destaca la caída en varios rubros relacionados con la inversión, donde los bienes intermedios y piezas y accesorios han registrado descensos significativos.



