La Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) ha emitido una alerta sobre un posible desabastecimiento de medicamentos debido a retrasos en los pagos que las obras sociales deben a las farmacias. Entre las entidades más perjudicadas se encuentra el Programa de Asistencia Médica Integral (PAMI), que atiende a un gran número de afiliados.

Alejandra Gómez, presidenta de COFA, describió la situación como "complicada", señalando que la cadena de pagos se encuentra en un estado crítico. En una comunicación con Radio Mitre, Gómez explicó que las farmacias tienen que cumplir con pagos semanales a las droguerías, mientras que los financistas, como las obras sociales y prepagas, están acumulando deudas importantes. "Aún no hemos podido cobrar las prestaciones realizadas en diciembre", afirmó la dirigente, enfatizando que esto pone en riesgo tanto la reposición de medicamentos como la continuidad en la atención a los pacientes.

Gómez advirtió que si la situación no mejora antes de fin de febrero, el problema podría intensificarse, advirtiendo que "el tiempo se agota" y que es urgente encontrar una solución. El conflicto se origina en que, mientras los laboratorios y droguerías requieren pagos puntuales, las farmacias se ven afectadas por la falta de ingresos por servicios ya prestados. Como resultado, muchas farmacias se ven obligadas a operar únicamente con su stock disponible o mediante acuerdos específicos con laboratorios que ofrecen plazos flexibles. Sin embargo, esta estrategia es insostenible a largo plazo, lo que podría llevar a una crisis económica en el sector.

Gómez destacó que las farmacias están asumiendo el costo de los medicamentos al no recibir los pagos correspondientes. El impacto es particularmente grave en el PAMI, que cuenta con más de cinco millones de afiliados que requieren medicación. Sin embargo, la problemática se extiende a todas las obras sociales y prepagas, afectando a cualquier persona que necesite acceder a una farmacia. En cuanto a los motivos de estos retrasos, la presidenta de COFA comentó que, aunque PAMI tiene un cronograma de pagos desde 2018, en el último año esos plazos se han ampliado, y el resto de la cadena no ha podido ajustarse a esta nueva realidad.