En un operativo realizado en Quilmes, la Policía logró desarticular una organización criminal dedicada a la venta de drogas en la localidad de Bernal Oeste. Este despliegue policial se llevó a cabo tras una exhaustiva investigación que combinó tareas de inteligencia, vigilancia aérea mediante drones y la ejecución de tres allanamientos de manera simultánea. La acción fue coordinada por el Gabinete Táctico Operativo (GTO) de la Comisaría Séptima, en colaboración con la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 20 de Quilmes, y resultó en la detención de siete personas, de las cuales tres son hombres y cuatro mujeres.
Los operativos se centraron en inmuebles ubicados en las calles Bermejo y 175, donde la banda contaba con un sistema de seguridad que incluía vigilancia armada para proteger su búnker de venta de estupefacientes. Fuentes policiales confirmaron que la investigación permitió identificar a compradores y registrar la actividad delictiva a través de grabaciones obtenidas con tecnología avanzada. Estos registros fílmicos fueron fundamentales para establecer la dinámica de la operación y confirmar la implicación de los detenidos en la red de narcotráfico.
El operativo fue reforzado con la participación del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) y personal de diversas unidades policiales, lo que permitió un abordaje integral y efectivo. Durante los allanamientos, los agentes lograron incautar cerca de 200 envoltorios y bloques compactos de cocaína, alrededor de 50 dosis de marihuana, además de una significativa suma de dinero en efectivo y diez teléfonos móviles. Todos estos elementos fueron secuestrados para servir como pruebas del funcionamiento de la estructura delictiva.
Durante uno de los procedimientos, se produjo un intento de resistencia por parte de dos hombres que trataron de impedir el ingreso de la Policía, lo que derivó en su detención. En el marco de estas requisas, los efectivos también hallaron un revólver calibre .38, una pistola calibre .22 sin numeración, municiones de diferentes calibres —incluyendo proyectiles de 9 milímetros— y una funda de chaleco antibalas. Todo este material fue confiscado como parte de la investigación en curso, en cumplimiento de las disposiciones judiciales.
La investigación se inició a raíz de denuncias anónimas que alertaban sobre la existencia de un punto de venta de drogas en la zona. Los agentes del GTO llevaron a cabo una serie de tareas de campo y vigilancia encubierta, lo que les permitió identificar tanto la modalidad de venta como a los principales actores de la organización. Este enfoque metódico y sistemático fue clave para el éxito del operativo.
La Justicia ha decidido imputar a los siete detenidos por “tenencia ilegal de estupefacientes con fines de comercialización”. En algunos casos, a esta acusación se le sumaron otros cargos como “tenencia ilegal de arma de uso civil” y “resistencia a la autoridad”, debido a la actitud desafiante de dos de los detenidos durante el operativo. Esta acción policial se suma a un contexto más amplio de lucha contra el narcotráfico en Argentina, donde la semana pasada se desarticuló una organización que operaba entre Salta y Córdoba, lo que demuestra que las fuerzas de seguridad continúan intensificando sus esfuerzos para combatir este flagelo.
En conclusión, la desarticulación de esta banda en Quilmes representa un avance significativo en la lucha contra el narcotráfico en la provincia de Buenos Aires. La combinación de tecnología y trabajo de campo ha permitido a las autoridades policiales obtener resultados concretos en la identificación y captura de delincuentes, así como en la incautación de drogas y armas, elementos que son vitales para la seguridad y el bienestar de la comunidad.



