El estado de Arizona ha implementado severas regulaciones para evitar que los carritos de supermercado sean sacados de los establecimientos. Esta medida tiene como objetivo principal disminuir la cantidad de carritos abandonados en calles y barrios, que generan inconvenientes para la limpieza urbana.

Desde el 15 de enero de 2026, varias ciudades del estado han comenzado a exigir a las cadenas de comercios que adopten medidas más rigurosas para el control de estos carritos. Esto incluye la implementación de un sistema de certificación que obliga a las empresas a demostrar que cuentan con mecanismos efectivos para prevenir que los carritos salgan de su propiedad. En Phoenix, por ejemplo, la creciente problemática llevó a la creación de ordenanzas que regulan tanto a los comercios como a los consumidores.

Los clientes que decidan llevarse un carrito sin autorización pueden enfrentarse a sanciones que alcanzan hasta los 2.500 USD. Además, el abandono de estos carritos no solo implica un problema legal, sino que también representa un gasto adicional para las ciudades, que deben destinar recursos a su recolección. Las cadenas minoristas, por su parte, han comenzado a implementar sistemas innovadores para asegurar el retorno de los carritos, como el uso de monedas para desbloquearlos o tecnología que impide su desplazamiento excesivo.