El domingo 8 de marzo, durante las elecciones legislativas y consultas interpartidistas, miles de ciudadanos en el sur de Bogotá enfrentaron dificultades para trasladarse debido a la suspensión temporal del servicio de TransMiCable. Esta interrupción, que se extendió por cinco horas, fue ocasionada por una tormenta eléctrica que obligó a la detención de las cabinas por razones de seguridad.

A pesar de la paralización de TransMiCable, otros sistemas de transporte en la capital, como TransMilenio y los buses del Sistema Integrado de Transporte Público (Sitp), funcionaron normalmente, permitiendo que los votantes pudieran cumplir con su derecho a elegir sin mayores inconvenientes. Desde las 8:30 de la mañana, TransMilenio actualizó a la comunidad sobre la situación, informando que se habían tomado medidas de evacuación para garantizar la seguridad de los usuarios.

Finalmente, a las 2 de la tarde, TransMiCable reanudó sus operaciones gracias a los trabajos realizados por el concesionario La Rolita. Para facilitar la movilidad de los usuarios, se implementó un plan de contingencia que incluyó el refuerzo de rutas alimentadoras y de TransMiZonal, aumentando la flota de buses disponibles. La empresa agradeció la comprensión de los usuarios y anunció que operaría a máxima velocidad hasta las 5 de la tarde, priorizando la seguridad de todos los pasajeros.