El Arzobispado de Lima ha decidido suspender temporalmente al sacerdote Marco Antonio Agüero Vidal, quien se encontraba a cargo de la parroquia Nuestra Señora de la Alegría, situada en el distrito de San Borja. Esta medida se implementó luego de recibir una denuncia por abuso sexual durante el sacramento de la confesión, que involucra a tres denunciantes, entre ellos una menor de edad.
A través de un comunicado oficial emitido el día de hoy, el Arzobispado detalló que la decisión se tomó tras recibir una carta de 29 páginas, firmada por varios feligreses, que presentaba acusaciones de “tocamientos no consentidos”. La institución confirmó que la suspensión es de “ejecución inmediata” y que Agüero Vidal no podrá ejercer sus funciones mientras se lleva a cabo la investigación, calificada como “compleja y delicada”.
La denuncia fue ingresada el 11 de diciembre de 2025 y fue remitida a la Comisión de Escucha, creada durante la gestión del cardenal Carlos Castillo. Este grupo, compuesto por laicos con experiencia en diversas áreas, tiene la responsabilidad de recibir quejas sobre casos de abuso y violencia. Se iniciará una investigación preliminar conforme al Código de Derecho Canónico, y el Arzobispado ha expresado su compromiso de colaborar con las autoridades judiciales para esclarecer los hechos.
En su trayectoria, Agüero Vidal había sido designado administrador temporal de la parroquia en agosto de 2025 y, anteriormente, desempeñó el cargo de párroco en San Ricardo, donde se produjeron protestas por la decisión de retirar a un grupo de religiosas. El sacerdote, nacido en Lima en 1964, ha tenido una carrera académica en la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima, donde se formó en Sagrada Teología y Teología Dogmática.



