El próximo jueves 12 de marzo, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, cumplirá dos años desde su última intervención en una sesión de control en el Senado. Desde entonces, ha permanecido 24 meses sin responder a las preguntas formuladas por la oposición en la Cámara Alta, a pesar de la reciente reforma reglamentaria impulsada por el Partido Popular (PP), que busca obligarlo a presentarse al menos una vez al mes.
Sánchez hizo su última aparición en el Senado el 12 de marzo de 2024, cuando tuvo que responder a cuestionamientos sobre el 'caso Koldo' y otros temas relevantes, en un contexto donde el PP ostenta una mayoría absoluta. Desde esa fecha, el mandatario ha justificado su ausencia alegando compromisos en su agenda, mientras que desde el Palacio de La Moncloa se ha indicado que no se siente adecuadamente tratado por la oposición.
A pesar de las críticas y las quejas formales por parte del PP, que incluso ha elevado una petición para que Sánchez asista a las sesiones, el presidente no tiene planes de comparecer. La situación ha escalado, y el PP ha iniciado un proceso para llevar a Sánchez ante el Tribunal Constitucional debido a su falta de presencia en un Pleno extraordinario que se realizó a finales de enero, donde se trató un accidente ferroviario en Córdoba.



