El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha puesto en marcha una iniciativa para prohibir la comercialización de bebidas energéticas a menores de 16 años. Esta restricción se extendería también a quienes no hayan alcanzado los 18 años si los productos contienen más de 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros. La noticia fue compartida por el ministro Pablo Bustinduy en una conferencia realizada en Barcelona, donde se reunió con representantes de la Gasol Foundation, que trabaja en la lucha contra la obesidad infantil a través de programas de promoción de salud.
Bustinduy destacó que esta propuesta cuenta con un respaldo significativo en la sociedad. Un reciente estudio de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) reveló que el 91% de los encuestados apoya la prohibición de la venta de estas bebidas a menores de 16 años, y más de la mitad de los participantes (54%) considera que tampoco deberían ser vendidas a quienes no han cumplido 18 años. El informe también indicó que uno de cada cuatro encuestados consume bebidas energéticas, con una frecuencia promedio de dos veces por semana, y que cerca del 47% de estos consumidores las combinan con alcohol.
Las bebidas energéticas, que contienen ingredientes como cafeína, azúcar y taurina, han sido identificadas por la Aesan como potencialmente peligrosas para la salud. Un consumo excesivo de cafeína puede generar problemas como nerviosismo, ansiedad y alteraciones del sueño, así como afectar la atención y el corazón. Esta nueva regulación complementa la prohibición existente sobre la venta de bebidas energéticas en colegios, que se implementó el año pasado. Además, el ministerio está trabajando en una normativa para restringir la publicidad de alimentos poco saludables destinada a menores, un paso que ha sido respaldado por casi el 80% de la población, según el barómetro de Aesan.



