El dólar oficial detuvo este martes su tendencia a la baja, logrando una leve recuperación en el segmento mayorista tras haber experimentado 11 descensos en las últimas 14 jornadas. Este cambio ha reavivado el debate en el mercado: ¿se ha alcanzado un nivel mínimo para la divisa estadounidense o simplemente se trata de una pausa en una tendencia bajista más pronunciada, a la espera de la liquidación del sector agropecuario?

El tipo de cambio mayorista subió un 0,7%, alcanzando los $1.380,50 para la venta, con un volumen transaccionado de u$s422 millones. En el mercado minorista, el promedio de las entidades financieras se ubicó en $1.400,12, mientras que el Banco Nación volvió a fijar su cotización en $1.400. En cuanto a los dólares financieros, el MEP incrementó un 0,7% hasta los $1.404,51 y el contado con liquidación (CCL) avanzó un 0,4% a $1.446,24.

Luego de un periodo de caídas significativas, el dólar mayorista ha acumulado un descenso del 5,8% en lo que va de 2026, mientras que el techo de la banda cambiaria, que supera los $1.600, se encuentra casi un 17% por encima de la cotización actual. Este descenso fue impulsado por una serie de factores, como la liquidación constante del sector agro, el ingreso de divisas mediante emisiones de deuda y tasas de interés en pesos que siguen siendo atractivas para las estrategias de carry trade. A pesar de la reciente apreciación del peso, algunos analistas proyectan una posible liquidación del sector agroexportador cercana a los u$s40.000 millones para 2026, impulsando así las exportaciones totales del país.

Sin embargo, hay quienes advierten sobre las posibles tensiones que esta apreciación podría generar en el mercado. Datos del Banco Central indican que el Tipo de Cambio Real Multilateral se encuentra en su nivel más alto desde junio de 2025, lo que suscita preocupaciones sobre un posible atraso cambiario. Con el dólar alejado del límite de la banda y la atención del mercado centrada en la evolución de las tasas y los flujos de divisas, la discusión ha evolucionado: ya no se trata solo de cuánto puede bajar el dólar, sino de la sostenibilidad de este equilibrio en el tiempo.