Cada 1° de marzo, el presidente de la Nación da inicio a las Sesiones Ordinarias del Congreso ante la Asamblea Legislativa, un evento que reúne a los representantes de ambas Cámaras: la de Diputados y el Senado. Este acto marca el comienzo oficial del período legislativo, que se extiende hasta el 30 de noviembre, y es considerado la ceremonia más significativa dentro del sistema republicano argentino.
La apertura es un momento clave donde se congregan las máximas autoridades de los tres poderes del Estado. En el recinto se encuentran el presidente y el vicepresidente -representantes del Poder Ejecutivo-, los legisladores del Poder Legislativo y los jueces de la Corte Suprema, así como gobernadores y otros funcionarios relevantes. Este acto no solo refleja la unidad institucional, sino que también es un mandato constitucional que obliga al presidente a presentar un mensaje anual al Congreso.
Según el artículo 99°, inciso 8 de la Constitución Nacional, el presidente debe dar cuenta del estado de la Nación y proponer reformas y medidas que considere necesarias. Desde la reforma de 1994, la apertura se realiza el 1 de marzo, reemplazando la fecha anterior del 1 de mayo. Este año, la ceremonia conmemora más de 160 años de tradición, destacando la importancia de este evento en la historia democrática del país, donde ningún presidente ha faltado a este compromiso en las últimas cuatro décadas.



