El presidente de Colombia, Gustavo Petro, expresó su preocupación por las anomalías que, según él, se presentaron durante las consultas electorales del pasado 8 de marzo. A través de su cuenta en la red social X, el mandatario denunció que el Consejo Nacional Electoral (CNE) dificultó la participación de ciertos ciudadanos, lo que califica como un sabotaje a la democracia.

Petro afirmó que existe una clara campaña de propaganda por parte de la Registraduría Nacional, que, según él, no permitió que varios votantes ejercieran su derecho a participar en las consultas. El presidente destacó que los jurados de votación no deberían ofrecer el tarjetón de consulta a menos que los ciudadanos lo soliciten expresamente, sugiriendo que esto genera un obstáculo en el proceso electoral.

Ante estas acusaciones, la Registraduría, representada por su director Hernán Penagos, aclaró que desde el 29 de enero se había informado a los jurados sobre su deber de comunicar la existencia de la tarjeta electoral para la consulta. Además, defendieron la difusión de un instructivo en consulados y sedes electorales en el exterior, argumentando que se trataba de una guía informativa destinada a facilitar la participación de los colombianos en el extranjero, sin intención de influir en sus decisiones.

La controversia ha generado un debate más amplio sobre la imparcialidad de las instituciones electorales y la transparencia en los procesos, en un momento en que el país se prepara para importantes elecciones legislativas y consultas populares.