La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, rechazó las acusaciones del Partido Popular (PP) en el Congreso, donde se le preguntó si el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero había influido en el rescate de la aerolínea Plus Ultra, que recibió una ayuda pública de 53 millones de euros durante la pandemia. Montero, de manera contundente, afirmó no haber mantenido ningún tipo de reunión o contacto con Zapatero en relación a esta situación.
Durante la sesión de control al Gobierno, el diputado del PP, Elías Bendodo, cuestionó a Montero, sugiriendo que el exjefe del Ejecutivo actuó como un “verdadero ministro de Exteriores” del Gobierno de Pedro Sánchez al intervenir en la decisión sobre el rescate. Además, Bendodo tildó a Zapatero de “comisionista del chavismo” y señaló a Montero como la responsable de autorizar el apoyo financiero a Plus Ultra a través de su rol en la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI).
Las acusaciones del PP llevaron a un debate más profundo, especialmente tras la circulación de informes que relacionan a Zapatero con un posible cobro de medio millón de euros de Julio Martínez, un asesor de Plus Ultra. Montero defendió la legalidad del proceso de concesión de la ayuda, subrayando que se llevó a cabo conforme a los procedimientos establecidos para apoyar a empresas afectadas por la crisis sanitaria. El intercambio también se vio intensificado por las próximas elecciones en Andalucía, donde Bendodo sugirió que la candidatura de Montero carecía de credibilidad entre los votantes de la región.



