La Audiencia Provincial de Málaga ha emitido un fallo que obliga a una madre de dos niños a abandonar la vivienda familiar, de la que había obtenido el uso exclusivo tras su divorcio. La corte considera que hay evidencia suficiente de que la mujer reside en la propiedad junto a una nueva pareja, lo que contradice los términos estipulados en la resolución de su separación.
El conflicto se originó cuando el exmarido de la madre, quien había adquirido la casa junto a ella pero perdió su derecho a residir en el lugar tras la separación, presentó una denuncia alegando que había un nuevo inquilino en el hogar. Aunque en primera instancia la denuncia fue desestimada, la Audiencia ha determinado que existen pruebas contundentes que respaldan la reclamación del padre.
Entre las pruebas consideradas, se incluyen informes de una agencia de detectives y fotografías que evidencian la presencia habitual de la nueva pareja en el domicilio. A pesar de que la madre intentó justificar su situación alegando que su pareja se quedaba temporalmente debido a obras en su propia vivienda, el tribunal no encontró sustento documental para dicha afirmación. Además, publicaciones en redes sociales donde ambos se refieren a la casa como su “hogar” refuerzan la idea de una convivencia consolidada. La sentencia no ordena un desalojo inmediato, permitiendo a la madre permanecer en la vivienda hasta que se complete la liquidación de bienes, un proceso que podría demorar hasta dos años.



