En una nueva escalada de tensiones en Irak, la embajada de Estados Unidos en Bagdad fue blanco de un ataque con drones y cohetes en la madrugada del martes. Funcionarios de seguridad confirmaron que este incidente se produjo poco después de que las defensas aéreas frustraran un intento previo de ataque con cohetes contra la misma sede diplomática.

Estos ataques también provocaron un incendio en el hotel Al-Rasheed, un lujoso establecimiento que alberga a numerosos diplomáticos extranjeros. Inicialmente, el Ministerio del Interior de Irak reportó un “proyectil” sobre el techo del hotel, pero luego rectificó, afirmando que se trataba de un dron. A pesar de la gravedad de la situación, no se reportaron heridos ni daños significativos.

La Zona Verde de Bagdad, donde se encuentra la embajada de EE. UU. y otras misiones diplomáticas, es la zona más resguardada de la capital iraquí. Este ataque se enmarca en un contexto de constantes hostilidades entre grupos proiraníes y los intereses estadounidenses en la región. En respuesta, el primer ministro iraquí, Mohammed Shia al-Sudani, condenó los ataques y aseguró que se tomarán medidas para llevar a los responsables ante la justicia. La embajada de EE. UU. también reiteró su recomendación a los ciudadanos americanos para que abandonen el país ante el incremento de amenazas.