La abstención de Gustavo Petro en las consultas interpartidistas del 8 de marzo ha desatado un intenso debate en el ámbito político de Colombia. Pocos días antes de la fecha electoral, el presidente había anunciado que solo solicitaría el tarjetón para el Congreso y que no participaría en estas consultas, argumentando que el proceso carecía de las garantías necesarias.

Durante la jornada electoral, aunque Petro se acercó a la mesa de votación para ejercer su derecho, solo solicitó los tarjetones correspondientes a las elecciones del Senado y la Cámara de Representantes. Sin embargo, una imagen que se hizo viral mostraba al presidente depositando un tercer voto en la urna de las consultas, lo que fue rápidamente desmentido por Radio Nacional de Colombia, que calificó la difusión de esta información como un montaje.

El mandatario también ha expresado su preocupación por la falta de auditorías independientes en el proceso electoral, señalando que el software de preconteo estaba controlado en un alto porcentaje por una empresa con conexiones cuestionables. En sus declaraciones, Petro criticó al Consejo Nacional Electoral por no garantizar el derecho a elegir, advirtiendo sobre las implicaciones de no contar con una supervisión técnica adecuada, lo que podría dar lugar a posibles irregularidades en el proceso electoral.