Este sábado, España despierta sin avisos meteorológicos por primera vez en meses, marcando un cambio significativo tras un largo periodo de inclemencias. Desde que comenzaron las borrascas a finales de diciembre, el país ha estado bajo alertas por diversas condiciones climáticas, incluyendo vientos fuertes, lluvias intensas y heladas.

Con la reciente partida de la borrasca Pedro, se anticipa un fin de semana casi primaveral. Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), indicó que tanto el sábado como el domingo se caracterizarán por cielos despejados, un aumento notable de las temperaturas y una escasa probabilidad de lluvia. Aunque el frío matutino persistirá, especialmente durante las primeras horas del sábado, las temperaturas aumentarán a medida que avance el día, ofreciendo un clima más templado.

Para el 21 de febrero, se prevé que las temperaturas máximas superen los 15 grados en gran parte del país, y el domingo se espera un ascenso aún mayor, alcanzando valores superiores a 18 grados en varias regiones. En algunas provincias, como Badajoz y Málaga, se podrían registrar incluso 20 grados. En contraste, las mínimas seguirán siendo frías en áreas como Castilla y León y Aragón, donde se esperan temperaturas bajo cero. Por su parte, en Canarias, una corriente de aire cálido procedente de África elevará las temperaturas, aunque también traerá polvo en suspensión, lo que provocará calima en los próximos días.