En el contexto del debate sobre energía en Perú, han surgido varios mitos que cuestionan la importancia del gas natural en la generación eléctrica. Sin embargo, muchos de estos conceptos se basan en falacias o comparaciones incompletas, lo que dificulta una comprensión adecuada del sistema eléctrico. Es fundamental aclarar estas creencias erróneas para reconocer que el gas natural es un elemento clave en la transición energética del país.
Un primer mito sostiene que Perú enfrentará en breve una escasez de gas natural, argumentando que para el año 2025 las reservas solo podrían satisfacer 13 años de demanda y que la producción está al límite. Esta narrativa ignora un aspecto crucial: actualmente, el país reinyecta cerca de 300 millones de pies cúbicos diarios debido a la falta de demanda que absorba toda la oferta disponible. La posible escasez futura no se debe a la falta de recursos, sino a un estancamiento en la exploración y desarrollo de nuevos yacimientos. Existen importantes recursos contingentes en el lote 58 y en Madre de Dios que podrían ser aprovechados si se crean condiciones favorables para la inversión.
Otro mito afirma que, dado que los picos de consumo se producen durante el día, cuando hay mayor disponibilidad solar, el gas natural se vuelve innecesario. Esta afirmación confunde la producción de energía con la capacidad de potencia. Un sistema eléctrico no solo necesita generar electricidad, sino también garantizar una capacidad firme para evitar apagones, algo que la energía solar no puede ofrecer durante las horas nocturnas. La variabilidad de la energía renovable requiere un respaldo flexible que el gas natural puede proporcionar de manera efectiva. Además, su uso permite integrar mayores volúmenes de energía solar y eólica sin comprometer la estabilidad del sistema.
Por último, un tercer mito sugiere que la regulación favorece a las plantas termoeléctricas y obstaculiza el crecimiento de las energías renovables. Sin embargo, los datos indican lo contrario. Más del 90% de los proyectos de generación en cartera son de energía solar y eólica, y desde 2021, el crecimiento de estos recursos renovables ha sido notable, sin necesidad de subastas específicas. Hasta 2033, hay más de 27.000 MW en proyectos planificados, de los cuales casi el 90% son solares y eólicos, lo que demuestra la madurez y competitividad del mercado de energías renovables en Perú.



