El río Marañón se encuentra nuevamente en el centro de una crisis ambiental en la Amazonía peruana. Un derrame de petróleo crudo ocurrido el 7 de marzo de 2026 ha encendido las alarmas entre autoridades, empresas del sector petrolero y comunidades indígenas en el distrito de Urarinas, en la región de Loreto. Este incidente tuvo lugar durante las operaciones de carga de hidrocarburos en las cercanías de la Estación 1 de Trompeteros, un sitio estratégico para el transporte de crudo en la zona.

Los habitantes locales y diversas entidades estatales han confirmado la presencia de petróleo en el agua, lo que ha generado gran preocupación entre las comunidades que dependen del río para su abastecimiento de agua, alimentación y movilidad. La situación crítica ha movilizado a organismos de control ambiental y a las empresas petroleras involucradas, quienes han iniciado trabajos de contención y limpieza, al tiempo que se toman muestras para evaluar el impacto ambiental.

De acuerdo con información proporcionada por Petroperú, el incidente se produjo a las 08:20 del 7 de marzo, durante el inicio del embarque de crudo Mayna desde Trompeteros hacia la Estación 1. La empresa indicó que una falla en la brida de la barcaza brasileña Goias 3000, utilizada por Upland Oil & Gas, provocó la fuga de petróleo, aunque la mayor parte del hidrocarburo quedó contenida en la embarcación. Tras el suceso, se activó un protocolo de emergencia y se notificó a las autoridades pertinentes, como la Capitanía de Puerto de Yurimaguas y el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), que han comenzado su supervisión técnica en la zona afectada.