El Consejo de Estado de Francia ratificó la suspensión de un dentista de Pierrefitte-sur-Seine por un período de 18 meses, tras determinar que sus deficiencias profesionales constituían un verdadero peligro para la salud de sus pacientes. La decisión se basa en un examen exhaustivo de la trayectoria del profesional, quien ya había sido sancionado previamente con una suspensión de seis meses por problemas similares.
En su resolución, el Consejo de Estado sostuvo que el Consejo Nacional de la Orden de Cirujanos Dentistas actuó conforme al Código de Salud Pública, al señalar que la falta de competencia profesional puede conducir a la suspensión temporal del ejercicio de la profesión. Este proceso se inició en diciembre de 2023, cuando inspectores de salud revelaron múltiples irregularidades en las prácticas del dentista, incluyendo tratamientos inadecuados y fallas que comprometían la calidad de atención a los pacientes.
Un comité de tres especialistas evaluó nuevamente al dentista en diciembre de 2024 y concluyó que carecía de los conocimientos necesarios en áreas fundamentales de la odontología. A pesar de la imposición de una formación obligatoria que abarcaba diversos aspectos clínicos, el profesional se negó a cumplir con este requerimiento y ha optado por apelar la sanción, lo que ha llevado a que las autoridades consideren su caso como un ejemplo de falta de compromiso con la mejora profesional.



