La crisis energética en Perú ha alcanzado niveles alarmantes, afectando diversos sectores, incluido el acceso a la cultura. En este contexto, el Ministerio de Cultura (Mincul) ha tomado la decisión de cerrar temporalmente los museos de Lima, una medida que se enmarca dentro de un conjunto de restricciones implementadas por el gobierno con el objetivo de hacer frente a la situación provocada por la rotura del ducto de Camisea en la región de Cusco.

A través de un comunicado oficial publicado el 8 de marzo, el Mincul anunció que los museos bajo su administración dejarán de atender al público desde el lunes 9 hasta el sábado 14 de marzo. Esta decisión afecta a importantes instituciones culturales, como el Museo de la Nación y el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, que permanecerán cerrados durante seis días.

La medida se suma a otras acciones adoptadas por el gobierno del presidente José María Balcázar, que incluyen restricciones en la movilidad en Lima Metropolitana y el Callao, así como la transición a la modalidad virtual de las clases en colegios y universidades. La falta de Gas Natural Vehicular (GNV) ha llevado a priorizar el suministro para el hogar y los servicios de salud, mientras que se ha intensificado la vigilancia sobre el mercado de combustibles. La situación se originó a raíz de una fuga y deflagración en el gasoducto de Camisea, lo que ha llevado al Ministerio de Energía y Minas a declarar un estado de emergencia por 14 días.