Sergio "Checo" Pérez finalizó en la décimosexta posición en el Gran Premio de Australia, su primera competencia con Cadillac, tras un año de inactividad en la Fórmula 1. Este evento marcó el inicio del nuevo proyecto de la escudería, que debuta en la categoría máxima del automovilismo.

Desde las sesiones de clasificación, tanto Pérez como su compañero Valtteri Bottas enfrentaron problemas mecánicos típicos de un monoplaza que recién comienza su trayectoria en la Fórmula 1. A pesar de los desafíos, el objetivo del equipo para esta carrera era acumular la mayor cantidad de vueltas posibles y obtener información valiosa sobre el rendimiento del vehículo en pista.

El inicio de la carrera estuvo marcado por varios abandonos, incluyendo a pilotos como Oscar Piastri, Nico Hulkenberg y Fernando Alonso, así como a Bottas. Sin embargo, Checo logró evitar incidentes y completó la competencia en la posición 16, un resultado que, dadas las circunstancias, se considera satisfactorio y brinda esperanzas para la próxima carrera en China. Mientras tanto, Mercedes y Ferrari se destacan como las escuderías más competitivas, mientras que McLaren y Red Bull trabajan para mejorar su desempeño en esta temporada.