La situación cambiaria en la ciudad sigue mostrando signos de inestabilidad, a pesar de un leve repunte del dólar oficial. Durante los últimos días, la moneda estadounidense ha continuado su tendencia bajista, cayendo en ocho de las últimas diez jornadas. En lo que va del año, el dólar ha experimentado una depreciación del 6,2%, lo que ha generado un intenso debate entre economistas sobre cuál sería el nivel mínimo que podría alcanzar.
En el mercado mayorista, el tipo de cambio experimentó un incremento de $6,50, equivalente a un 0,5%, alcanzando un valor de $1.364,50 para la venta. Sin embargo, a pesar de este avance, la cotización sigue estando 23,3% por debajo del límite superior de la banda cambiaria, que se sitúa en $1.682,25. En el transcurso de la semana, el dólar mayorista registró una caída de $5,50, lo que representa un descenso del 0,4%.
El segmento minorista, por su parte, ve al Banco Nación (BNA) fijando el precio del dólar en $1.380 para la venta. Esto significa que el dólar tarjeta, que incluye recargos adicionales, se ubica en $1.794. Este incremento en el valor del dólar tarjeta refleja la presión que enfrenta el tipo de cambio en un contexto de incertidumbre económica, lo que afecta a los consumidores que dependen de este método de pago para sus compras en el exterior.
En el ámbito de los paralelos, el contado con liquidación (CCL) se encuentra en $1.460,28, mientras que el MEP opera a $1.411,24. El dólar blue, que se transa en el mercado informal, está fijado en $1.410 para la venta. Además, el dólar cripto, que opera las 24 horas, se cotiza a $1.451,00, lo que refleja la diversificación de opciones que tienen los inversores ante la volatilidad del mercado cambiario tradicional.
Las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) han mostrado un ligero aumento, alcanzando los u$s45.631 millones, tras una jornada en la que la entidad realizó compras por u$s75 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC). Sin embargo, esta cifra también sugiere una desaceleración en la acumulación de activos internacionales por parte del BCRA, lo que podría ser un indicativo de las dificultades que enfrenta la política monetaria del país.
En un contexto más amplio, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha anunciado un acuerdo técnico con Argentina sobre la segunda revisión del programa bajo la Facilidad Extendida (EFF). Este acuerdo permitirá la liberación de cerca de u$s1.000 millones en las próximas semanas, lo que podría ofrecer un alivio temporal a la situación económica del país. Además, se ha ratificado la meta oficial de adquirir al menos u$s10.000 millones en el mercado cambiario durante el año 2026, en consonancia con los esfuerzos del Gobierno por remonetizar la economía a través de la acumulación de reservas, además de un objetivo de recomposición mínima de u$s8.000 millones en reservas netas.
La prolongación de la “pax cambiaria” es un fenómeno que genera tanto esperanzas como preocupaciones en el ámbito económico. Mientras algunos analistas ven en estos acuerdos un camino hacia la estabilidad, otros advierten sobre la volatilidad inherente de la economía argentina, que puede generar sorpresas en el corto plazo. En este delicado equilibrio, el futuro del dólar y la salud económica del país continúan siendo objeto de análisis y revisión constante.



