La vestimenta femenina en Medio Oriente es un tema que va más allá de lo estético, ya que abarca un entramado complejo donde se entrelazan la religión, la cultura, las expectativas sociales y la autonomía de las mujeres. Prendas como el hiyab, la abaya y el niqab no son simples accesorios, sino que representan símbolos cargados de historia y significado.

Melody Amal Khalil Kabalan, experta en liderazgo interreligioso y en género, señala que el hiyab es el velo más conocido que utilizan las mujeres musulmanas para cubrirse el cabello. Este término puede referirse al acto de cubrirse la cabeza por motivos religiosos o a la prenda en sí, que suele ser una pieza triangular que cubre cabeza, cuello y nuca, complementada por ropa holgada que cubre otras partes del cuerpo. Su uso se extiende a países árabes y comunidades musulmanas en todo el mundo, y su elección puede estar motivada tanto por razones religiosas como culturales y sociales.

La diversidad de velos es notable. El hiyab puede ser rectangular o triangular, mientras que en la región del Golfo Árabe se destaca la abaya, una túnica que se caracteriza por sus elaborados bordados y colores vibrantes, que a menudo se combina con un velo. En contextos más conservadores, algunas mujeres optan por el niqab, que cubre el rostro dejando visible únicamente los ojos. En Irán, el chador se hizo popular tras la Revolución Islámica y es una tela negra que solo permite asomar el rostro, un símbolo que evoca la historia chiita. Un estudio reciente resalta que, para muchas mujeres musulmanas, el uso del velo está profundamente relacionado con su fe, y en algunos países, está sujeto a regulaciones estatales.