En un contexto económico incierto, cada vez más pequeñas y medianas empresas (pymes) están considerando la posibilidad de reducir su personal. Esta tendencia se ha evidenciado en la más reciente encuesta de expectativas realizada por el profesor Guillermo Fraile de la IAE Business School, que recoge datos entre enero y febrero de este año. La situación refleja un panorama de desconfianza y dificultades para encontrar el talento adecuado, lo que lleva a muchas empresas a replantear sus estrategias de contratación.

La reforma laboral recientemente implementada, que se esperaba generara un impacto positivo en el mercado laboral, parece no haber tenido los efectos deseados. Según la encuesta, casi la mitad de los empresarios encuestados (48,6%) están evaluando la posibilidad de achicar su plantilla en los próximos seis meses. Este dato alarmante se compone de un 31,1% que indicó que probablemente lo hará y un 18,5% que ya ha tomado la decisión, marcando un récord en los últimos años para esta serie de relevamientos.

Las pymes, que representan el 50% del empleo asalariado registrado en Argentina y generan el 35% de la masa salarial formal, juegan un rol crucial en la economía. De acuerdo a un estudio realizado por la UCEMA, aproximadamente 11.358.000 personas están empleadas en el sector pyme, incluyendo trabajadores formales, no registrados, independientes y monotributistas. Sin embargo, la creciente inquietud entre los empresarios, que ahora se muestra más cauteloso y menos optimista respecto al futuro, podría amenazar la estabilidad de este significativo sector laboral.

Guillermo Fraile, quien lidera la encuesta, destacó que uno de los hallazgos más preocupantes de esta medición es el cambio en la dinámica del empleo. Por primera vez, una porción considerable de pymes no solo ha abandonado sus planes de crecimiento, sino que ahora evalúa la posibilidad de reducir su plantilla. Este fenómeno refleja un clima de mayor incertidumbre y falta de previsibilidad en el entorno económico, que influye directamente en las decisiones empresariales.

Además, el estudio revela que un 41,9% de las pymes han reducido su personal en los últimos seis meses, una cifra que también ha aumentado en comparación con mediciones anteriores. A esta problemática se suma una dificultad persistente: más del 70% de las pymes manifiestan tener problemas para encontrar el talento necesario para cubrir sus vacantes, lo que agrava aún más la situación del empleo en el sector.

Estos datos se correlacionan con otros indicadores económicos, como el Índice de Ventas Minoristas Pymes elaborado por CAME, que mostró una caída del 0,6% interanual en marzo. Asimismo, el sector minorista acumula una retracción del 3,6% en lo que va del año, reflejando un descenso generalizado en la actividad comercial. De los siete rubros analizados, cinco se encuentran en territorio negativo, con caídas significativas en áreas como perfumería y alimentos y bebidas, mientras que solo unos pocos sectores, como ferretería y farmacia, han experimentado un crecimiento.

Por otro lado, la expectativa de mejora en la situación económica del país entre los empresarios se ha desplomado drásticamente. Solo un 30% de los encuestados espera que las condiciones mejoren en los próximos seis meses, una caída notable desde el 70% registrado el año anterior. Esta percepción negativa impacta directamente en las decisiones de inversión, contratación y planificación de las empresas, lo que podría acentuar las dificultades en el entorno laboral y económico del país.