La Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid (ARCO) cerró este domingo su 45ª edición, destacándose por la afluencia de aproximadamente 95.000 visitantes y un impacto económico que asciende a 195 millones de euros, equivalentes a 220 millones de dólares. Este resultado no solo refleja un éxito en términos de asistencia, sino también en la actividad comercial, con la participación de cerca de 40.000 profesionales provenientes de diversas partes del mundo.

Maribel López, directora de la feria, calificó el balance como "muy positivo", resaltando la calidad de los proyectos presentados por las galerías y la valentía en la selección de obras que buscan acercar el arte contemporáneo tanto a especialistas como al público en general. La presencia de los Reyes de España durante la inauguración, el 5 de marzo, también se suma a la relevancia del evento en el calendario cultural del país.

Un total de 211 galerías de 30 naciones exhibieron obras de alrededor de 1.300 artistas, de los cuales el 40% son mujeres, según el informe Mujeres en las Artes Visuales (MAV). López destacó el interés mostrado por los jóvenes y la diversidad generacional entre los visitantes. Además, la devolución a las compras institucionales por parte del Museo Reina Sofía y otras entidades fue considerada un avance significativo para dar voz a artistas de distintas generaciones. La galería Proyectos Ultravioleta fue reconocida con el Premio Lexus al Mejor Stand, mientras que el XXII NEWARTaward@ARCO fue otorgado a artistas destacados como Julia Scher y Jonas Englert.

La conversación sobre la reducción del IVA Cultural también estuvo presente, con artistas apoyando la iniciativa que beneficiaría a las galerías y, por ende, a los propios creadores. La diversidad de lenguajes artísticos y la riqueza de los proyectos presentados fueron aspectos destacados por López, quien enfatizó que no hay un formato superior al otro, ya que todos aportan a la pluralidad del arte contemporáneo.