Elon Musk reveló que la planta de producción de chips para inteligencia artificial, conocida como Terafab, de Tesla, comenzará a operar en breve. Este proyecto, que representa una inversión de aproximadamente 25.000 millones de dólares, forma parte de un ambicioso plan de gastos que superará los 20.000 millones para el año 2026.

La iniciativa de Terafab busca prevenir una posible crisis de suministro de chips en los próximos tres o cuatro años, una situación que Musk considera podría impactar negativamente en la compañía. Con un enfoque en la integración vertical, la planta contará con procesos de lógica, almacenamiento de memoria y empaquetado avanzado en un solo lugar, algo poco común fuera de mercados como Taiwán y Corea del Sur.

La capacidad de producción de la planta estará entre 100.000 y 200.000 millones de chips personalizados al año. Vaibhav Taneja, director financiero de Tesla, comentó que el coste total del proyecto aún no se refleja completamente en las cifras de inversión. Además, la planta utilizará tecnología de 2 nanómetros, la más avanzada en la actualidad. Musk también destacó la importancia del chip de inteligencia artificial de quinta generación, AI5, que será fundamental para el desarrollo de su software de conducción autónoma y otros proyectos innovadores, como los robotaxi Cybercab y los robots humanoides Optimus.