Telefónica Alemania, que opera bajo la marca O2, prevé que 2027 marque un punto de inflexión para su negocio. La filial germana del grupo espera estabilizar sus cuentas ese año e iniciar una nueva etapa, apoyada en la construcción de una arquitectura corporativa orientada a sus necesidades futuras.
La proyección se conoce después de un período centrado en la reorganización interna de la compañía, en un contexto marcado por el agotamiento del modelo tradicional de las telecomunicaciones y por la incorporación de tecnologías digitales como la inteligencia artificial (IA). El proceso incluyó un rediseño de las estructuras, la gobernanza y el equipo directivo.
El consejero delegado de Telefónica Deutschland, Argelich, señaló que la empresa alcanzará su “velocidad de crucero” en 2028. Para ese momento, la compañía prevé apoyarse en un modelo operativo renovado, con foco en la simplificación, la disciplina interna y el valor para el cliente. También busca integrar de manera sistemática la inteligencia artificial en el núcleo de su negocio y avanzar hacia una firma “AI-first”.
En un encuentro celebrado en Múnich, Alemania, Argelich destacó que el programa de reestructuración de personal previsto para 2026 se ejecutó de forma “rápida” y organizada junto con los representantes de los empleados. Como parte del ajuste, Telefónica Alemania está reduciendo su plantilla en unos 1.000 trabajadores, una cifra equivalente a casi el 15% de los más de 6.800 profesionales que integran la compañía.



