El Gobierno de Pakistán rechazó este domingo las acusaciones formuladas por las autoridades afganas instauradas por los talibanes, que lo señalaron por presuntamente respaldar a células vinculadas con Estado Islámico y promover actividades de “subversión”. Las denuncias surgieron después de una operación de las fuerzas afganas en la provincia de Nuristán, en el este del país.

El Ministerio de Información paquistaní calificó las acusaciones de “frívolas” e “infundadas” en un comunicado difundido en redes sociales. La cartera negó que las fuerzas de seguridad o los servicios de Inteligencia de Pakistán estén involucrados en enfrentamientos internos en Nuristán o en cualquier otra zona de Afganistán.

Además, el Gobierno paquistaní rechazó que sus agentes participen en el reclutamiento o entrenamiento de antiguos integrantes de las fuerzas de seguridad afganas. También negó que brinde apoyo a Estado Islámico y afirmó que no se presentó “ni una sola prueba” que demostrara la implicación de Pakistán.

En relación con un video difundido en redes sociales como respaldo de las acusaciones, el Ministerio sostuvo que las imágenes muestran a algunos individuos desarmados, sin vestimenta ni equipamiento adecuados, mientras son detenidos. Según la versión paquistaní, el registro aparentaría haber sido preparado previamente por las autoridades talibanas afganas, a las que acusó de difundir “mentiras y afirmaciones inventadas”.

Por último, la cartera afirmó que la presencia y las actividades de distintos grupos terroristas dentro de Afganistán están documentadas en informes sucesivos de Naciones Unidas y de otras organizaciones.