La adopción de inteligencia artificial (IA) en las pequeñas y medianas empresas (pymes) argentinas está en pleno auge, transformándose en una herramienta esencial para la gestión empresarial cotidiana. Este fenómeno, que trasciende el ámbito de las grandes corporaciones y startups tecnológicas, se está consolidando en el entramado productivo nacional, donde la implementación de soluciones basadas en IA se ha vuelto significativa. A medida que las pymes comienzan a reconocer el potencial de estas tecnologías, se anticipa un crecimiento sostenido en su utilización en los próximos años.

Un reciente estudio titulado "Encuesta nacional sobre adopción de IA en PyMEs", realizado por el Nodo Argentino de Inteligencia Artificial (nadIA), proporciona una visión detallada sobre el estado actual de la adopción de estas tecnologías en el sector pyme. La investigación, impulsada por el Centro de Estudios de la Producción (CEPE) de la Universidad Torcuato Di Tella y la organización Fundar, revela no solo el avance acelerado de la IA en el ámbito empresarial, sino también las notables diferencias que existen entre los distintos sectores productivos. Según el informe, el 41,6% de las pymes ya implementa al menos una forma de inteligencia artificial en su funcionamiento diario.

Este dato resulta relevante, especialmente porque el nivel de adopción se mantiene elevado incluso al considerar sectores que no están directamente relacionados con el software o la tecnología de la información, alcanzando un 36,4% de adopción. De esta manera, se vislumbra un panorama alentador para el futuro inmediato, donde muchas empresas están dispuestas a considerar la integración de estas tecnologías en sus operaciones. De hecho, entre las 232 empresas que aún no han dado el paso hacia la IA, un 46% expresó la intención de adoptarla en los próximos 24 meses.

El informe sugiere la existencia de un "mercado latente relevante", lo que indica que las pymes son cada vez más conscientes de los beneficios que la inteligencia artificial puede ofrecerles. Sin embargo, también se identifican barreras que podrían estar limitando una adopción más amplia, como la falta de acceso a recursos, capacitación y financiamiento adecuado. Con el tiempo, a medida que mejoren estas condiciones, es probable que muchas de las empresas que aún no han implementado IA se sumen a este proceso de transformación tecnológica.

Comparativamente, el fenómeno de la adopción de IA en Argentina se sitúa en niveles relativamente altos en comparación con otros países de la región. Por ejemplo, en Brasil, las empresas con más de 100 empleados reportaron una tasa de adopción del 41,9% en 2024, mientras que en Estados Unidos solo se alcanzó un 17,3% según datos del Census Bureau. Europa, por su parte, muestra un aumento gradual, pasando del 7,7% en 2021 al 20% en 2025 en empresas de 10 o más empleados. Estas cifras destacan el avance notable de las pymes argentinas en la integración de tecnologías de inteligencia artificial.

Un aspecto interesante del fenómeno en Argentina es su carácter reciente. Más del 85% de las empresas que actualmente utilizan herramientas de IA comenzaron a hacerlo entre 2024 y 2025, lo que subraya que la adopción está en una fase inicial. Un 52,6% de estas empresas inició su camino hacia la inteligencia artificial en el último año, y un 32,9% lo hizo en 2024. Antes de 2022, la implementación de IA en las pymes era casi inexistente, lo que pone de relieve el rápido ritmo de cambio que el sector está experimentando.

Sin embargo, los autores del estudio advierten que, a pesar de este crecimiento, el uso de IA en el sector industrial pyme aún se encuentra en una etapa de experimentación. Esto indica que, si bien hay un interés creciente y un compromiso hacia la adopción de nuevas tecnologías, aún queda un largo camino por recorrer para que la inteligencia artificial se integre plenamente en los procesos productivos de las pymes argentinas. La expansión de la IA en este sector no solo representa una oportunidad de modernización, sino que también puede ser un factor clave para mejorar la competitividad en un mercado cada vez más globalizado.