Amazon Web Services (AWS) anunció la disponibilidad, en vista previa pública, de AWS Well-Architected Agent, un servicio de inteligencia artificial agéntica diseñado para optimizar de manera contextualizada y automatizable los entornos cloud de las empresas que utilizan su plataforma.

La herramienta busca asistir a los equipos técnicos en la administración de sus infraestructuras en la nube. Para eso, analiza de forma simultánea cuatro aspectos de las arquitecturas: costos, seguridad, rendimiento y resiliencia. A partir de esa evaluación, prioriza los problemas detectados y las posibles vías de solución.

Esta mirada transversal permite identificar eventuales conflictos entre esos pilares antes de que el cliente tome una decisión. De ese modo, una optimización orientada a reducir costos, por ejemplo, puede ser evaluada también en función del impacto que tendría sobre la resiliencia de una aplicación crítica.

El agente incorpora los objetivos de negocio definidos por cada cliente y la topología de sus aplicaciones para determinar qué recomendaciones presentar y cuál debe ser su prioridad. Además, cada sugerencia puede incluir, cuando corresponde, una solución prescriptiva preparada para automatizar, como comandos de CLI, runbooks de AWS Systems Manager (SSM) o modificaciones en infraestructura como código (IaC). Según AWS, estas propuestas son revisadas de acuerdo con las mejores prácticas de su marco Well-Architected y el cliente conserva el control sobre cuándo y cómo ejecutarlas.