Acciona, FCC, ACS y Ferrovial presentaron sus ofertas para participar en la construcción de la primera línea ferroviaria de alta velocidad de Australia. El tramo inicial tendrá 100 kilómetros y conectará Sídney con Newcastle, un recorrido que se estima podrá realizarse en una hora por unos 19 euros, frente a las más de dos horas y media que demanda actualmente.
La Autoridad de Alta Velocidad Ferroviaria de Australia ya comenzó a evaluar las propuestas para la etapa de túneles y obras principales del proyecto. Acciona participa junto con la empresa australiana John Holland, mientras que FCC conformó un consorcio con Samsung C&T Corporation y la firma malaya Gamuda. Por su parte, ACS, a través de su filial CPB, y Ferrovial se asociaron con la francesa Vinci.
Las obras previstas contemplan la excavación de unos 35 kilómetros de túneles. Esa infraestructura permitirá que los trenes superen los 250 kilómetros por hora en los tramos más favorables del recorrido. El contrato en disputa incluye el diseño técnico, la perforación de los túneles y el acondicionamiento de los accesos a las estaciones.
El megaproyecto ferroviario impulsado por las autoridades australianas está valuado en unos 61.200 millones de dólares australianos, equivalentes a aproximadamente 37.000 millones de euros al cambio actual. A esa cifra se sumarían otros 19.700 millones de euros cuando la red se extienda hacia el aeropuerto.



