Un fallo de la Justicia federal benefició a un residente de la Ciudad de Buenos Aires que había denunciado cortes prolongados de electricidad en su hogar, los cuales se extendieron por más de tres años. La sentencia ordenó a la empresa de suministro eléctrico a indemnizar al demandante, tras evaluar las pruebas y los argumentos presentados por ambas partes.

El hombre, que reside en el barrio de San Cristóbal en un décimo cuarto piso, inició acciones legales tras sufrir constantes interrupciones en el servicio eléctrico entre mayo de 2020 y mayo de 2023. A pesar de que el contrato de electricidad estaba a nombre de su madre fallecida, logró demostrar que era el usuario habitual de la vivienda y que había sido el principal afectado por la falta de suministro.

Durante el proceso judicial, el demandante expuso los efectos negativos que los cortes de luz tuvieron en su vida diaria, incluyendo el deterioro de alimentos, la compra de velas y baterías, y la necesidad de utilizar lavanderías externas debido a la falta de agua en el edificio. En particular, destacó un corte de energía que se prolongó desde el 15 hasta el 22 de marzo de 2023, el cual convirtió su hogar en un lugar inhabitable. A pesar de las condiciones adversas y las altas temperaturas, se vio obligado a seguir viviendo allí, al no contar con los recursos para mudarse. La Justicia también valoró los testimonios de vecinos que corroboraron su residencia, desestimando las objeciones de la empresa demandada sobre la imparcialidad de estos testigos.