A pocas horas del comienzo del juicio más relevante en la provincia de Corrientes, los fiscales responsables de acusar a los 17 imputados por la desaparición de Loan Danilo Peña se encuentran ante un desafío que podría afectar su desempeño en el proceso. Este obstáculo radica en una solicitud realizada hace varios meses que aún no ha sido respondida de manera satisfactoria por el tribunal, lo que genera incertidumbre en el ámbito judicial.
Los representantes del Ministerio Público Fiscal, Tamara Ahimara Pourcel y Carlos Schaefer, habían solicitado que, dada la complejidad y magnitud del caso, se les permitiera contar con un equipo de siete fiscales en lugar de los dos asignados inicialmente. Este pedido se fundamenta en el hecho de que en el juicio se agrupan dos causas judiciales bajo un mismo expediente, que contiene más de 90 cuerpos y 900 páginas de documentación probatoria. Esta acumulación de información convierte este caso en uno de los más extensos que se han tramitado en la jurisdicción, lo que justifica la necesidad de un mayor número de fiscales en el debate.
Sin embargo, hasta el momento, la petición no ha sido resuelta de forma clara por el tribunal. A pesar de que los fiscales han reiterado su solicitud en varias ocasiones, la respuesta recibida fue ambigua y se limitó a remitir a lo que se había determinado en una audiencia celebrada el 27 de febrero, en la cual no se llegó a una conclusión definitiva. Esta falta de una resolución concreta ha generado preocupación entre los fiscales, quienes consideran que contar con un equipo mayor facilitaría el desarrollo del juicio, ya que todos podrían actuar bajo una misma estrategia y teoría del caso.
La necesidad de un equipo ampliado no solo responde a la complejidad del expediente, sino también a la importancia de proteger la integridad de los menores involucrados en la desaparición. La ley prevé la conformación de equipos de fiscales en causas de esta naturaleza, y su ausencia podría representar un desbalance en el proceso judicial, especialmente teniendo en cuenta que se estima que hay más de 30 defensores en el caso, considerando que cada imputado cuenta con al menos dos abogados defensores. Una fuente cercana al caso destacó que este desequilibrio podría resultar perjudicial para la acusación.
Por otro lado, las defensas de los imputados se oponen a la solicitud de los fiscales, argumentando que el Código Procesal Penal establece un límite de dos abogados por imputado. Desde su perspectiva, esta normativa debería aplicarse de igual manera al Ministerio Público Fiscal para evitar cualquier tipo de desigualdad en el juicio. Esta tensión entre las partes es un reflejo de la complejidad y la importancia del caso, que ha capturado la atención pública y mediática en la región.
El juicio se llevará a cabo en el Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional, y estará presidido por los jueces Fermín Cerolini, Eduardo Belfonte y Simón Pedro Bracco. La dinámica del debate estará organizada en un formato de alternancia semanal: durante la primera semana, las sesiones se llevarán a cabo los días martes, miércoles y jueves, mientras que en la segunda semana se desarrollarán únicamente los miércoles y jueves. Este esquema se repetirá de manera sucesiva a lo largo del juicio.
En cuanto a los acusados, el banquillo se dividirá entre aquellos implicados en el expediente ‘Naranjal’ y los señalados por intentar obstruir la investigación. En el primer grupo se encuentran personas cercanas a Loan, como Antonio Benítez, Daniel Ramírez, Mónica Millapi, Laudelina Peña, María Victoria Caillava, Carlos Pérez y el comisario Walter Maciel. Las implicancias de este juicio, así como su desarrollo, son de vital importancia no solo para la familia de Loan, sino también para la sociedad correntina, que espera respuestas ante un caso que ha conmovido a la comunidad.
El inicio de este juicio representa un hito en la búsqueda de justicia por la desaparición de Loan Danilo Peña, y los próximos días serán cruciales para determinar no solo el futuro de los imputados, sino también el de un sistema judicial que enfrenta desafíos significativos. La presión social y la atención mediática que rodean este caso podrían influir en el desarrollo del juicio, convirtiéndolo en un evento de trascendencia tanto local como nacional.



